LA INVESTIGACIÓN EN PSICOANÁLISIS
 
AGOSTINA F. ILARI BONFICO

Investigar es buscar vestigios, marcas, señales, indicios o huellas que otros imprimieron con sus producciones, para seguir esas pistas. Pero no se reduce solo a eso la investigación, sino quedaríamos del lado de la repetición. Investigar implica también un ir más allá de esas huellas. ¿De qué manera? Generando una articulación inédita de lo ya conocido, un aporte nuevo, u otra forma de provocar un avance en el saber.
En investigación hay dominios de búsquedas y otros que son de encuentros, aunque no siempre donde se busca, se encuentra. Por otro lado no se busca algo si no se hubiese encontrado ya alguna vez: en la búsqueda hay repetición; en el encuentro, la contingencia del hallazgo.
Un hallazgo que lleva la impronta del rasgo, el cual nos conduce la precisión de las ideas claras y distintas. Para investigar se debe lograr cernir un tema, circunscribirlo. Privilegiar el detalle frente a la síntesis, porque bien sabemos que todo no se puede… Es desde elemento seleccionado que se puede producir algo nuevo, que es más valioso que extensas recopilaciones que repiten.
A finales del Siglo XIX, surge el reconocimiento de un saber denominado cinegético. Dicho saber, refiere al arte de la caza e implica descifrar la realidad a través de minúsculos detalles delatores. La imagen que se nos representa es la del cazador, que tendido sobre el barro, analiza los rastros dejados por su presa. Ubicamos en Freud a un notable cazador de vestigios. Toda su obra nos enseña sobre este arte. Su tránsito por el saber, el cual siempre reconoce como fragmentario, no se agota en la pesquisa de estos
vestigios, sino que está siempre dispuesto a la primicia.
Un vestigio es una huella, la memoria o noticias de las acciones de los antiguos que se guarda para imitación y ejemplo, una señal que queda de un edificio u otra construcción antigua. En Fragmentos de análisis de un caso de histeria, Freud se reconoce a sí mismo con un arqueólogo: “En vista del carácter incompleto de mis resultados analíticos, no me queda otra opción que seguir el ejemplo de aquellos exploradores que, tras largas excavaciones, tienen la dicha de sacar a la luz inapreciables aunque mutilados restos de la antigüedad”.
En su búsqueda, Freud se considera un caminante incasable porque la verdad está siempre un paso más adelante y no se apresa nunca. Se escurre y sólo se cuenta con algunas pistas que orientan el sendero.
En toda investigación en Psicoanálisis, siempre se tropieza con una dificultad en el saber. Investigar implica necesariamente ir más allá del Otro de la garantía, constituido por la bibliografía que conforma el saber enciclopédico para ir más lejos, a lo no sabido y producir algo desde allí para concluir, después de ver y de comprender. Investigar implica el ensayo constante de la formulación de la pregunta, del cuestionamiento al saber.
Todo encuentro tiene algo de contingente, pero es necesario siempre orientar la búsqueda para propiciar ese encuentro. Es el deseo lo que siempre nos orientará en esta incasable búsqueda, un deseo decidido.
Hace cinco años lanzamos nuestro primer volumen. Cinco años después seguimos apostando por el saber. Y sabemos que no somos los únicos… La cantidad de autores que nos acompañan en cada número con sus artículos y ensayos, con sus informes de investigación, con sus reseñas de libros, nos hacen sentir que no estamos solos en este camino. Y nos enriquecen número a número con sus producciones. A ellos, nuestro más sincero agradecimiento por todas sus colaboraciones.

 
Ciudad de Buenos Aires, Julio de 2014