LA INVESTIGACIÓN EN PSICOANÁLISIS
 
MARÍA ALEJANDRA PORRAS
 
¿Qué relación guarda la investigación científica con la investigación psicoanalítica? ¿De dónde procede el término investigación? ¿Qué contacto tiene con el psicoanálisis?
Estas son algunas de las preguntas que formaron el presente escrito. No es inocente que comience con preguntas explicitas un texto que se va a referir a la relación posible del psicoanálisis y la investigación. Es indispensable para pensar esta área resaltar el valor crucial que tienen las preguntas en la investigación psicoanalítica. Es central valorar en el camino de la investigación la formulación de preguntas que guíen la misma.
Lacan en el seminario 11 (1964/1984) se propone sostener la pregunta sobre que es el psicoanálisis, analizándolo desde dos referencias, una será la religiosa y la otra la ciencia.
“El psicoanálisis sea o no digno de inscribirse en uno de estos dos registros, hasta podría iluminarnos sobre lo que ha de entenderse por ciencia y por religión” (Lacan, 1964/1984, p. 15).
Es a partir de esta cita que avanza intentando evitar un malentendido, explicando en que sentido el psicoanálisis tampoco sería una investigación. Comienzan a dibujarse tres caminos con los que el psicoanálisis coquetea, religión, ciencia e investigación. Será central, entonces, ubicar cuáles son las articulaciones y diferencias.
Sobre el término investigación, Lacan aconseja no fiarse tan rápidamente del mismo, ya que este sirve de pretexto a los poderes públicos. Desde esta perspectiva afirma que nunca se ha considerado un investigador. Habilita dos lecturas para el término investigación. “Como dijo una vez Picasso, para gran escándalo de quienes lo rodeaban: No busco, encuentro” (Lacan, 1964/1984, p. 15). Así es que Lacan sostiene que en la investigación hay dos dominios bien deslindables: uno que es el dominio donde se busca y otro que es el dominio donde se encuentra. Asocia la similitud que tiene aquella investigación que busca con el campo religioso (Lacan, 1964/1984).
¿Qué lugar entonces para la investigación en las llamadas ciencias humanas?
A los analistas nos interesa la hermenéutica que es justamente la que investiga, buscando siempre la significación nueva. Lacan nos advierte de no confundir la interpretación propia del análisis con la hermenéutica, pues ese sería el canal de comunicación entre el psicoanálisis y el registro religioso. Los psicoanalistas no sostienen el campo de la investigación ligada a la identificación, ni a la idealización, en los resultados alcanzados en la misma. Un analista que investiga debe estar a la altura de lo que encuentra y este fue claramente el camino que marcó Freud, no se detuvo en su investigación cuando los fenómenos de la experiencia refutaban o no respondían las series descriptas o las hipótesis iniciales. No dudaba a partir de un nuevo encuentro en volver a revisar sus conceptos fundamentales.
Lacan después de analizar el borde religioso de la investigación, plantea cuál sería su acercamiento a la ciencia.
Entonces, para autorizar al psicoanálisis a llamarse ciencia exigiremos un poco más. Lo específico de una ciencia es tener un objeto, puede sostenerse que una ciencia se especifica por un objeto definido… reproducible, al que se llama experiencia. Pero hay que ser muy prudentes porque ese objeto cambia, y de manera singular, en el curso de la evolución, de la ciencia. No se puede decir que el objeto de la física moderna el mismo ahora que en el momento de su nacimiento… (Lacan, 1964/ 1984, p.16)
A partir de esto es que Lacan. (1964/1984) piensa que se puede pensar en la idea de Praxis, ya que la praxis delimita un campo. Se aleja de la de ciencia que se sostenga en un sistema unitario y positivista, porque esta concepción es siempre Idealista ya que responde a la necesidad de Identificación. Lacan no sólo piensa a la ciencia con un solo tronco y es la noción de experiencia, como campo de una praxis, que puede iluminarnos ya que eso no basta para definir una ciencia. Analiza la posibilidad, si fuera necesario, de hacer ingresar la experiencia mística en el campo científico. Es evidente que no se puede hacer entrar la experiencia mística en la ciencia. Siguiendo la misma línea pone en interrogación si la alquimia podría ser una ciencia “… la alquimia, a fin de cuentas, ¿no es una ciencia? En mi opinión hay algo que es decisivo: que la pureza del alma del operador era como tal, y explícitamente un elemento esencial del asunto.” (Lacan, 1964/1984, p.17)
Esta referencia lleva a pensar el lugar primordial que tiene en el análisis el lugar del psicoanalista. La ciencia moderna nada se pregunta del deseo del físico. Pero los analistas no pueden dejar afuera la pregunta por el deseo del psicoanalista.
Lacan deja abierto este campo y avanza diciendo si basta con la formalización para definir las condiciones de una ciencia. Así es como el psicoanálisis, “como supuesta ciencia, aparece bajo aspectos que podrían calificarse de problemáticos” (Lacan, 1964/1984, p.18).
¿A qué se refieren las fórmulas en psicoanálisis? ¿Qué motiva y modula ese deslizamiento del objeto? ¿Hay conceptos analíticos formados de una vez por todas? El mantenimiento casi religioso de los términos empleados por Freud para estructurar la experiencia analítica, ¿a qué se debe? ¿Se trata de un hecho muy sorprendente en la historia de las ciencias, del hecho de que Freud sería el primero, y seguiría siendo el único, en esta supuesta ciencia, en haber introducido conceptos fundamentales? Sin este tronco, sin este mástil, esta estaca, ¿dónde anclar nuestra práctica? ¿Podemos decir siquiera que se trata propiamente de conceptos? ¿Son conceptos en formación? ¿Son conceptos en evolución, en movimiento, por revisar? (Lacan, 1964/1984, p.19)
 
¿El Psicoanálisis es una ciencia?
Que el psicoanálisis no siga al pie de la letra los requisitos de una investigación científica, no quiere decir que se pueda sostener y teorizar cualquier cosa.
Me parece que la virtud que se necesita es una virtud fría, no usualmente considerada en el registro de las virtudes, una virtud quizás cartesiana y se puede llamar esta noche: precisión, y sería la virtud de las ideas y distintas, que para descartes tenían una función esencial, de guía en su búsqueda de la certeza. El modelo para él de las ideas claras y distintas era tomado de las matemáticas y es en ese memento que surge un deseo nuevo en el mundo, de considerar el mundo, el mundo físico a partir de las matemáticas, noción profundamente inédita a pesar de los elementos barrocos que se pueden encontrar en Descartes, pero creo que tienen la importancia de ser la novedad que ha permitido en esta época matematizar el mundo. La precisión, el nuestro es un universo de la precisión. Propondría entonces como virtud máxima de la investigación analítica, en la enseñanza del psicoanálisis y en la práctica del psicoanálisis: la precisión. (Miller, 1992/ 1993, n°11-12)
Freud se nutre con los detalles, con las rarezas, ubicando a la precisión como su mayor virtud. El rigor de la formulación de las preguntas freudianas es impecable, esto lo lleva a confrontar permanentemente los conceptos que teoriza con los datos de la experiencia.
Adriana Rubistein (1997) ubica el comienzo de la investigación freudiana a partir del límite del saber psiquiátrico. Freud parte de un punto de no saber, las respuestas médicas le resultan insuficientes, siendo la clínica su punto de partida, en el sentido que se le presentan los problemas articulados a la práctica. Así es como Freud comienza a delimitar un campo y va formulando preguntas que orientan su investigación. Así en la investigación clínica se confronta con regularidades, repeticiones y también diferencias que le permiten realizar descripciones precisas de determinados fenómenos. Dirá en “Pulsiones y destinos de pulsión: “El verdadero principio de la actividad científica consiste más bien en la descripción de fenómenos, que luego son agrupados y relacionados entre sí.” (Freud, 1915/ 1993, p.113)
Así es que el proceder freudiano se sostiene en fundamentos epistemológicos. Para cada problema, procede con la misma lógica:
Ordena el campo de los fenómenos
Hace una descripción minuciosa
Ubica las circunstancias donde se produce el fenómeno
Observa las repeticiones, las regularidades, las diferencias y lo novedoso
Con todo lo recolectado, produce conceptos que dan cuenta del problema clínico que inició la investigación.
Freud de este modo no responde a un tipo de investigación lineal, sino que una de las características más importantes a resaltar es que está atento a lo nuevo, a lo que no responde a la serie de las regularidades.
Freud al conocer las dificultades específicas de su campo de investigación, sostiene la necesidad de avanzar con investigaciones parciales sobre problemas específicos. Apuesta a la investigación del detalle para poder esclarecer problemas tan oscuros. Es evidente que Freud está en constante dialogo con la ciencia, se preocupa por legitimar sus descubrimientos. Es un rasgo que en psicoanálisis las hipótesis cambian a lo largo de la obra de sus autores, (Freud de 1896 y Freud de 1920, o los diferentes momentos de la enseñanza de Lacan.)
¿Se podría pensar que esto constituye un problema? Seguramente que metodológicamente puede plantearse como problemático, en el sentido de si ambas teorías son compatibles o incompatibles entre sí. Sin embargo las actuales investigaciones psicoanalíticas surgen y se hacen posibles a partir de este campo que dejó abierto el psicoanálisis. Un campo abierto en el sentido de poder hacer las preguntas acerca de los términos, los diferentes autores y el sentido para el que se los utiliza.
¿Cuáles serían los requisitos para que el psicoanálisis responda al criterio científico?
Los requisitos indispensables para responder al campo científico, tienen que ver con la estructura y la validez de la teoría psicoanalítica y así plantear la posibilidad de hacer predicciones.
¿Responde el psicoanálisis al método hipotético deductivo? Que es el método al que responden las ciencias naturales. Este método consiste en que se parte de hipótesis (afirmación científica) y no de descripción de casos clínicos. El método científico resuelve los problemas mediante teorías:
“…la unidad epistemológica, hoy en día, no es “disciplina científica” o “ la ciencia”, sino “la teoría científica”. Esto es muy interesante, por ejemplo, significa que existe la óptica, como disciplina, pero teorías ópticas hay una gran cantidad” (Klimovsky, 1981, p.21)
Esto justifica que las disciplinas puedan plantearse problemas particulares.
“A veces, sin duda una disciplina se caracteriza por el objeto, eso no se puede negar, pero las más de las veces se caracteriza por el problema, no por el objeto.” (Klimovsky, 1981, p.22)
Así es que el psicoanálisis está constituido por un grupo de problemas y la manera de como el psicoanálisis responde a esos problemas va originado teorías.
Una característica que no se puede dejar de resaltar en las investigaciones científicas es que se puede llegar a una premisa verdadera a partir de premisas falsas, ya que la deducción lógica puede permitir que se parta de premisas falsas y así llegar a conclusiones verdaderas.
Respecto a esta idea ejemplifica Klimosvsky (1981) “se trata de la regla “todos los A son igual a B”, todos los B son C, por consiguiente todos los A son C.” Esta regla que se conoció gracias a Aristóteles, conserva la verdad. El método hipotético deductivo sostiene un tipo de progreso del conocimiento que se apoya en ir eliminando las teorías falsas, que no se pueden sostener.
Freud muestra una discusión metodológicamente interesante en el texto “Más allá del principio de placer” (1920/ 1993 ). Allí Freud pone en juego la relación de la teoría con la experiencia. En este texto muestra como a partir de la experiencia descubre la compulsión de repetición, concepto que lo lleva a tener que refutar el gobierno del principio de placer sobre el aparato psíquico. Es interesante ver como primero Freud busca todas las posibilidades para mantener la teoría del imperio del principio de placer sobre los procesos anímicos. De esta manera es que avanza a lo largo de los diferentes capítulos, intentando sostener esta premisa haciendo una reinterpretación de la aparente contradicción sobre la base de usar hipótesis auxiliares. Así recorre los primeros capítulos planteando, que podría justificar el no gobierno del principio de placer, como son : la represión, pasar de la actividad a la pasividad y las tendencias masoquistas del yo, que son las hipótesis auxiliares adicionales que le permitirían seguir sosteniendo su teoría más allá de la observación de los fenómenos clínicos. Sin embargo al seguir avanzando con la conducta de los sujetos en transferencia y las neurosis de destino no puede más que cambiar su teoría pulsional. Sosteniendo a la pulsión de muerte, debajo de la compulsión a la repetición.
Si la intención es que el psicoanálisis se sostenga en pie, y se apueste a su porvenir, es esencial remontarse al origen Freudiano, particularmente el Deseo de Freud, que puede rastrearse en el encuentro de Freud con la Histeria.
 
Referencias
Freud, S. (1993). Pulsiones y destino de pulsión. En Obras Completas. (Vol. 14,). (5ª reimpresión). Buenos Aires: Amorrortu editores. (Texto original publicado en 1915)
Freud, S. (1993). Más allá del principio del placer. En Obras Completas. (Vol. 18,). (5ª reimpresión). Buenos Aires: Amorrortu editores. (Texto original publicado en 1920)
Klimosvky, G. (1981) Problemas metodólogicos del psicoanálisis. En Revista Psicoanálisis y Epistemología. Asociación Escuela Argentina de psicoterapia para graduados. (8) (2da Edición), Buenos, Aires.
Lacan, J. El Seminario, Libro 11 “Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis” (1964) Paidós, Buenos Aires, 1984.
Miller, J. a. Clase inaugural del centro descartes, 11 de marzo de 1992, en revista descartes n°11-12, Bs. As. Anáfora, 1993.
Rubistein, A. (1997) Investigación y Psicoanálisis. Teoría de la Investigación en Psicoanálisis. Freud y la investigación. Revista el caldero de escuela de orientación lacaniana n° 50. Buenos Aires marzo-abril 1997. (Artículo publicado originalmente en Dossier “Investigar en Psicoanálisis”)